
Se reconocen nuevas posibilidades a partir de aquello que despierta interés.

Se llega directamente a los sitios para aproximarse a sus particularidades.

Se profundiza en cada asunto mediante preguntas, referencias y distintas fuentes.

El intercambio directo permite conocer experiencias y saberes desde quienes los viven.

La observación permite descubrir detalles, diferencias y relaciones que no aparecen a primera vista.

Se determina qué elementos merecen formar parte del resultado final.

Los distintos hallazgos se conectan para generar una lectura coherente.

El trabajo terminado se transforma en contenidos accesibles para distintos públicos.